¿Vives sin vivir en tí? ¿Te sientes disperso y desconcentrado? ¿Te buscas y no te encuentras? ¿No consigues conectarte con tu propio fuego interior?
En las épocas en que sientes que vas a la deriva, que no encuentras tu sitio, que no te adaptas al lugar donde vives (país, ciudad, casa, familia...), o que no consigues ver quién eres, ni saber qué quieres, prueba este sencillo ejercicio.
Conviértete en árbol. Sí, lees bien, conviértete en árbol.
Un árbol es una criatura maravillosa. Todo árbol enorme viene de una pequeña semilla que un día sintió el irrefrenable impulso de echar a crecer, hacia arriba y hacia abajo. Y éste, es el verdadero secreto del por qué es tan importante convertirse en árbol.

